Montevideo no te tiene pero está hermoso. Quizás te espera, como contento.
El sol brilla. La gente acelera.
Las bufandas se dejan llevar.
Las observo, las aprehendo, las libero.
Conozco a Cecilia Vignolo.
Los pies y las manos y sus dedos intentan vibrar para copiar la temperatura de otras zonas del cuerpo.
Los sombreros incomodan.
Extraño a mi abuelo.
Los paraguas se rompen. Paraguas feos.
Entro al mausoleo, me encanta, me siento. Me retan, los guardias. No entienden.
Los semáforos están más lentos.
Los pobres están más pobres.
Las cafeteras se rebelan.
Descubro un nuevo chocolate, me fascina. Lo derrito, lo conservo.
Los profesores demandan, se sorprenden. Nos encanta.
Las bufandas se dejan llevar. Las admiro.
Les copio.
Te beso.


19 comentarios:
Y también comprás pijamas.
:P
Lou dice: Ta vas a poner celosa...
LanuHaim contesta 2 horas después: ¡Sí!
Este Nando se las va a ver con TODAS las nutrias...
por suerte alguien inventó las bufandas de colores...
me encantó el tema que suena en tu blog, beso nena
Lindo. Me gustan los acopios de frases.
Beso
Primera vez por el blog, me gusta mucho. Saludos
muy lindo! además del carácter intimista que tiene todo poema este se parece a una confesión...
muy bueno!
saludos
tanta mariconada hace que el frío se espante :P
Gracias por hacerme pasear un pococ por montevideo, y por usted.
Besos
Que bueno que está! La enumeración parece desordenada, pero en el todo se crea como un sentido, tiene ritmo... y ya que hables de Montevideo me predispone bien... como extraño esa ciudad!
Un beso
Chris
al mausoleo hay que entrar con un aerosol.
Buen texto. Las cafeteras se rebelan. Y se revelan además, mujer con cámara.
Si, ya sé que no te gusta Drexler, pero la carta me recordó a parte de una canción de él:
"la distancia es un oasis, una forma de mentir"
Siempre que vengo por acá me sorprendes.
Besos
está precioso...para estar adentro.
Tanto que me pediste que te avisara cuando estuviera el texto (?) Pasa cuando quieras.
tu blog esta muy bueno
saludos desde sevilla
Hablando de paraguas, el otro día salía de la boca del subte con el paraguas para resguardarme de la lluvia, y el muy maldito no paraba de darse vuelta. Qué verguenza mi lucha, y cómo me mojé.
Me encantó esto, tenes un don para expresar lo que sentís. A veces me parece que tengo ese don, a veces me parece que ese don se manifiesta con el ánimo, pero bueno. Un beso señorita motion pictures.
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